¡Bienvenidos!
martes, 16 de mayo de 2023
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.
lunes, 24 de abril de 2023
A veces creo que dejé de amarte
Gustavo León
Crees que
olvidaste y superaste. Que avanzaste y no te importa. Algunas veces te estás
engañando, otras veces quieres ir más rápido, eludiendo el sufrimiento.
Otras ocasiones vuelves. Quieres
atravesar el mismo sendero. "Volver es el camino torcido por donde ya no
existo", leí alguna vez. Pero si, vuelves, quieres vivir tu vida viendo
por el retrovisor porque hacía adelante no ves nada o quieres ver el destino sin
avanzar.
Entonces intentas volver a lo
conocido, solo para llegar a la conclusión, quizás definitiva, de que no es
ahí, de que las cosas no son iguales, ni siquiera tú.
Cada vez que vuelvo sobre mis pasos,
me alejo de mi próxima parada, me desdibujo, me pierdo un poco. Voy buscando lo
que creo mejor por conocido y desde allí, como no suelto, no le doy cabida a lo
que está por venir.
No cabe un jean más en un armario
lleno de ropa. No termina de llegar lo siguiente porque no me atrevo a avanzar,
no abro el espacio, ni las manos para recibir.
¿Cómo sabré lo que puede ser si no
fijo mi rumbo hacia adelante? ¿Cómo avanzo sin soltar las amarras? La vida es
expansiva, invariablemente hacia adelante. Deja que te muestre el próximo
paraje. Confía en que todo va a pasar para tu más alto bien, conteste con tus
objetivos y propósitos.
Disfruta el camino, emociónate con
las posibilidades, con las sincronías. ¿Algún bache en el trayecto? Piensa en
lo curioso que es que justo tenías que pasar por allí para lograr eso que
deseas. Esto significa que tengas certeza de que siempre vas a dónde quieres
llegar.
Juega, diviértete (Marvelyn Torres
dixit), saborea eso nuevo que viene. Tiene rato esperando por ti, solo que tu
pareces la mujer de Lot. No te hagas estatua de sal.
P.D. A veces, es una canción que interpreta Alex D Castro, una de las voces más potentes que he oído en vivo. El piano del principio y arreglo de metales me encanta. La escuché ayer por la mañana y junto con algo que leí de Verónica del Moro, sirvió de inspiración para mi reflexión de hoy. Escribir es uno de mis placeres, sin embargo, cuando ustedes pasan y me regalan un especio en sus días y además me lo hacen saber, le da un plus especial a mi vocación por reflexionar en esta tribuna. Gracias por su compañía =)
Gustavo León
#LaFelicidadEsPortátil
@CRPTrainerGustavo
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.
domingo, 16 de abril de 2023
Tú estás y yo me siento
nuevo
Por: Gustavo León
“Tú estás y yo vuelvo a nacer, y
cuando estás yo me gozo de esa paz que tú me das”. Así dice una canción que
interpreta Papo Rivera que no he podido sacarme de la cabeza esta semana.
Pasé muchos años buscando esta
canción sin saber cómo se llamaba y quien la interpretaba. Había algo en ella
que me llamaba mucho la atención. Aún no sé bien qué es. Hay partes de la letra
que no me gustan, sin embargo no he perdido el gusto por ella. Buscándole
alguna explicación ahora, creo que la melodía me parece muy buena, en
combinación con la voz de Papo.
De cualquier modo, lo que dice la
canción me ha provocado una reflexión. Esta canción es cristiana, y nos cuenta
cómo con la presencia de Dios, todo se ilumina. Yo pensaba en lo grato que es
sentirse así, inclusive por encima del motivo que te lo dispare. Esa sensación
de que todo está bien, en su sitio y completo. Esa sensación de paz que solo la
alineación con el espíritu puede proporcionar.
A veces, te sientes así de pleno en
compañía de tu pareja, tu hijo(a) o tu perro. Otras veces la sensación la
provoca alguna actividad placentera o hobby. El enamoramiento tiene también
potencial de hacerte sentir caminando entre nubes. Esa plenitud es como la
describe Jorge Bucay: “ir de novio con la vida”.
El origen de esa sensación de
plenitud en realidad no es externa, sin embargo, como hemos aprendido otra
cosa, la buscamos en estímulos fuera de nosotros. El único problema que tiene
eso (y no es un problema menor), es que cuando el incentivo externo desaparece
o cambia (lo que ocurrirá irremediablemente), nuestro estado de ánimo muta con
ese movimiento. Eso deja a merced de los vaivenes de la vida el cómo nos
sentimos.
Yo creo que nos podemos apoyar en
esta suerte de “señuelos” fuera de nosotros siempre que tengamos plena
comprensión que en realidad son eso: facsímiles razonables de lo que podemos
conseguir en nuestro fuero interno. Podemos usarlos a nuestro favor porque el
principal objetivo es conseguir la emoción positiva de la que estoy hablando:
plenitud, paz, amor, felicidad. ¿Hay algo o alguien que te dispara esta
sensación? Aprovéchalo con conciencia y disfruta la expansión que sientes en tu
corazón.
Mientras, ve practicando que la sola
existencia, la vida misma, este juego que llamamos vivir, solo eso, paga la
entrada. La cantidad de factores que han tenido que juntarse para que estés
aquí leyendo esto son innumerables. Tú lo decidiste, tú querías. Tu grandeza no
cabe en este cuerpo y aun así te proyectas en él porque la mera experiencia te
parece fascinante. Como dice Emilio Carrillo, esta dimensión es el “no va más”
de la exploración de las emociones humanas.
“Tú estás y yo me siento nuevo, tú
estás y yo vuelvo a nacer”. Ese “tú” no es alguien fuera de ti, eres tú mismo
lo que es capaz de proporcionarte esa sensación de felicidad perenne. Tu alma,
tu espíritu, tu conexión con la vida en pleno. “Cuando estás, yo me gozo de esa
paz que tú me das”. El “cuando estás” tiene que ver con estar presente, sin
culpa por el pasado (que ya no existe) y sin ansiedad por el futuro (que como
no ha sido experimentado, tampoco existe). Cuando estás, cuando eres, la
consecuencia irremediable es sentir esa paz de la que habla la canción: “el
fuego que me acaricia, el pan que me da la vida, el agua de mi sequía”.
En palabras de Diego Dreyfus, ten
cojones y AMA. A ti, a todo lo que se mueva. Ama el presente, las flores, el
canto de los pájaros. Ama lo que te divierte, a tus hijos, a tu pareja, a la potencial
pareja, a tu gato, a tus padres, a tus hermanos. Esa es la puerta de entrada y
el camino hacia esa plenitud. AMA.
Gustavo León
#LaFelicidadEsPortátil
@CRPTrainerGustavo
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.
miércoles, 15 de febrero de 2023
La Perfección no está
en los Detalles
Por: Gustavo León
Que no salten los ingenieros civiles.
No me refiero a edificios. Tampoco me refiero a automóviles o experimentos
científicos. En esos casos, el cuidado de los detalles garantiza que el
edificio no se caiga, que no se le salga una rueda al carro mientras está en
movimiento o que el experimento llegue a buen término.
Yo estoy hablando de los seres
humanos, los cuales somos una mezcla única y variopinta de cualidades, que nos
hace una huella digital cósmica. No hay otro igualito a ti. Alguna diferencia
tienen inclusive los gemelos. En este caso y en este plano, no hay un ser
humano perfecto, puesto que lleva consigo toda la dualidad que caracteriza el
mundo que vivimos. Detalles “buenos” y “malos” conviven por igual en el mismo
cuerpo.
Justo por esto es que no podrás
apreciar, perfección, belleza ni encanto si te detienes a ver algún aspecto en
particular que no te encaja. Seguro te los consigues y seguro estoy que muchos
tienen la tendencia de agrandarlos.
En todo hay belleza porque todo está
habitado por una esencia, por el espíritu, como le dice Julio Bevione. Si
fuéramos capaces de ver la luminosa esencia seguro no le haríamos ni caso a
ningún rasgo externo. Pero volvamos a un plano menos etéreo y más práctico.
En mi caso, veo esculturas y en
general, no logro conectar con lo que evocan, lo que significan, qué tipo de
arte es y otras yerbas aromáticas relacionadas. ¿Todas las esculturas son un
arte poco digno de ver o apreciar solo porque yo no las entiendo?
Por fortuna no es así y las
esculturas siguen su curso sin mí. Sin embargo, en el caso de la música, puedo
escuchar casi cualquier cosa y disfrutar el ritmo, la melodía, la letra, la
interpretación, los arreglos y un largo etcétera. Con la música me sale natural
apreciar el conjunto, la mezcla de elementos. Si te enfocas solo en el aspecto
que no te gusta, posiblemente te pierdas de apreciar algo que sí puedes valorar
dentro de la misma pieza musical o peor aún: por juzgar a todo un género por
una sola muestra, puedes cerrarle la puerta a otras melodías a las cuáles si
les podrías conseguir algo agradable dentro
de tu paladar musical.
Algo parecido pasa con los seres humanos.
Si queremos escrutar palmo a palmo a cualquiera, le vamos a conseguir, siempre,
algún defecto. Algo que no nos gusta, no nos cuadra. Algo que no encaja con
nuestros gustos y expectativas. En la búsqueda de pareja podemos caer en el
error de evitar apreciar el bosque viendo una rama que falta en uno de los
árboles.
Créanme: en cada ser humano podemos
encontrar belleza. El gran desafío es saltar por encima de nuestros sentidos corpóreo-mentales
y mirar más adentro. Ya lo han hecho cuando les gustó aquel barrigón que les
parecía encantador. Hay personas por las que hemos sido atraídos a los cuales
no les podemos conseguir gracia física alguna. Hemos dicho en esos casos: “Es que
tiene un <<no sé qué>>”.
Es maravilloso ir en búsqueda de esos
tesoros ocultos porque eso nos permite mirar más allá de la cubierta física
y las primeras impresiones que podemos
haber recopilado.
Ahora imagina que has hecho una lista
en la cual has volcado algunas características de la persona que deseas a tu
lado. Digo algunas porque es imposible dar una descripción exacta de cómo lo
queremos, son muchos detalles y variables. Sigamos imaginando: llega la
persona, tal cual como la querías. Aquí se abre un abanico de posibilidades:
1. Tiene todo lo que pediste o gran
parte de ello. Pero, como te acabo de decir, es imposible hacer todas las
especificaciones y luego, entender las consecuencias de las especificaciones
que pediste. “Que tenga habilidades para arreglar cosas”. Concedido. Pero
gracias a esto, tiene tendencia a tener las manos sucias porque le apasiona el
asunto y todo lo quiere desarmar/reparar. En este caso, te tropiezas o bien con
cosas que no habías previsto o bien con consecuencias lógicas de la
configuración que deseabas. ¿Qué haría yo? Agradecer y aceptar. Maravillarme
con mi poder creador y sentirme el hijo predilecto de Dios, que ababa de
complacer mi petición. Lo que no me gusta, es simplemente parte del combo y la
diversión. Ya obtuve lo que quería y desde allí tiene que ser más fácil.
2. Es el resultado perfecto. Tiene todo
lo que pediste y viene sin letra pequeña. Calza perfecto. Viene con todo. ¿De
verdad crees que la vida es así? Sin
desafíos, sin retos, sin contraste, en fin: sin posibilidad de crecer, aprender
y avanzar. Es en el caos donde se obtienen valiosas lecciones. Si el resultado
es extremadamente perfecto, probablemente te aburras. Es una posibilidad.
3. Tiene todo lo que querías o gran
parte de ello. Escribiste cosas del tipo: “Que sea un amante creativo,
apasionado, viril, potente y fogoso”. Concedido. Pero para llegar allí, ese ser
humano ha pasado por múltiples experiencias que quizás choquen con tus
fundamentos morales. O quizás la mezcla se pasó de horno y es muy fogoso para
tu ritmo. Aquí te toca algo duro: reconsiderar tu lista. Quizás no sabes bien
lo que quieres. Quizás no estás listo(a) ¿Qué haría yo? Botaría la lista, porque
mientras más específica, más expectativas y mientras más quiero controlar más
me doy cuenta de que es imposible. Trabajaría en líneas más generales y
vigilaría mi vibración, con el único objetivo de atraer lo que esté en mi
frecuencia y dejar que la vida me sorprenda. Yo estaré dispuesto a apreciar la
belleza donde quiera que pose mi mirada.
Es mucho más enriquecedor valorar el
paquete entero, el conjunto, la mezcla y no pretender que eso que llegó sea la
horma perfecta. ¿Vale la pena? ¿Posee muchas de las características que deseo?
Yo solo preguntaría: ¿Dónde firmo? Y me lanzaría a descubrir a ese maravilloso
ser humano que la vida me ha puesto al frente. Confío en la vida, en el
universo y en la vibración que estoy emitiendo. Va a salir bien.
Amar a alguien que vale la pena
debería ser muy fácil. Si vale la pena tiene atributos y cualidades que solo
por eso lo hacen extremadamente valioso. ¿Tiene un juanete? Creo que podemos
vivir con eso. ¿A veces se encierra como un caracol? Podemos manejarlo.
Básicamente, porque amar es una decisión y el requisito único, si es que tendría
que haberlo, es que elijamos bien a quien le vamos a prodigar ese amor de
pareja.
No dejes ir oportunidades por miedo,
perfeccionismo o ceguera. Consigue apreciar cuando tienes algo entre manos,
único e irrepetible y lánzate a escribir un libreto de novela. Siempre estás a
una decisión de cambiar el rumbo de tu vida. Solo una decisión.
Gustavo León
#LaFelicidadEsPortátil
@YoSoyGusiTrainer
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.
jueves, 9 de febrero de 2023
No Tienes que Pedir Permiso
Por: Gustavo León
Es duro cuando el enamoradizo se
entera de que eso que siente es un proceso químico, que no es amor y que además
se le va a acabar en un máximo de tres años o menos. Uno cree que ese fuego que
siente por dentro es amor, del puro y sincero. ¿Qué otra cosa podría ser? ¿Cómo
explicar esta sensación?
Pero no es amor. Lo siento chicos
(as). Está medido y estudiado científicamente. Se saben cuáles hormonas
intervienen, que circuitos se activan, cuáles neurotrasmisores se hacen el Cupido. Sentir enamoramiento es
fácil, lo realmente complicado es cuando es mutuo. Cuando es nado sincronizado,
hasta los científicos concuerdan que hay que lanzarse a vivirlo, porque es más
inusual de lo que parece.
Es hermoso, valga decir. Se habla
poco y los acuerdos fluyen como cuchillo caliente sobre mantequilla. La energía
de los “Te extraño” no se pierde en el emoji de carita sonriente que viene de
vuelta. El abrazo sentido consigue eco justo en el centro del pecho de la otra
persona y es realmente una danza al unísono que hay que ser bien tonto para
perderse.
Jamás olvidarás una experiencia como
esta. El enamoramiento es un estímulo muy potente. Gente en ese estado se casan al mes de conocerse (no lo practiquen
en casa, por favor). ¿Tendrán éxito?
.
.
.
¿A qué llamamos éxito?
Recuerdo una frase que me encanta:
“Nadie pide haber tenido menos amor en su lecho de muerte”. Es decir, que es
más probable que nos arrepintamos de lo que NO hicimos que de lo que si nos
atrevimos.
Sin embargo, cambiemos la pregunta.
¿Se establecerán como pareja a largo plazo? Es poco probable. En realidad ni se
conocen bien. Pero hoy no vengo hablar de eso. Hoy quiero decirles que si lo
sienten o creen sentirlo, Luis Enrique tiene algo que decirles (siempre les
quiere decir algo):
No tienes que Pedir Permiso
Intérprete: Luis Enrique
No
tienes que pedir permiso para amar
no
hay un requisito
Mi
corazón de par en par se abre por ti
te
doy asilo
Yo
quiero ser quien te proteja con mi amor
de
todas tus penas
Quiero
sembrar felicidad dentro de ti
si
tu me dejas
Deja
que hable tu cuerpo
suelta
tus sentimientos
siente
lo que yo siento y dame amor y dame amor
Dime
si no es hermoso darnos el uno al otro
Dime
y no reprimas tu corazón
No
tienes que pedir permiso
El
amor llega de improviso
De
nada vale la razón si el corazón te lo ha pedido
No
tienes que sentir temor deja que este amor
te
envuelva
Deja
que hable tu cuerpo suelta tus sentimientos
Siente
lo que yo siento y dame amor y dame amor
Dime
si no es hermoso darnos el uno al otro
Vive
y no reprimas tu corazón
Gustavo León
#LaFelicidadEsPortátil
@YoSoyGusiTrainer
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.
El Marketing de las
Relaciones de Pareja
Por: Gustavo León
Siempre he pensado que hay un público
para todo. Es decir, aquello que no les gusta a unos, acaba por gustarles a
otros. Es por ello que lo importante es conectar con tu público meta, es decir,
las personas que están buscando lo que tú ofreces. Esto no siempre resulta
fácil para quien ofrece el producto o servicio.
En materia de relaciones de pareja,
el producto o servicio eres tú y lo que ofreces para entablar una relación.
Tengo muchos ejemplos que prueban que hay un público para todo especialmente en
materia de relaciones, pero hoy recuerdo uno en particular. Él era el parquero
de un estacionamiento cerca de un trabajo que tuve. Baja estatura, ningún rasgo
que lo hiciera físicamente especial y como pueden deducir, un trabajo de
ingresos modestos.
Sin embargo, tenía 5 novias. No me
malinterpreten. Esto no es una oda a la infidelidad ni a la poligamia. Véanlo
como un ejemplo. Este producto, que para muchas chicas podía parecer poco
atractivo, era capaz de conectar con un público específico donde lo que ofrecía
era muy apetecible. Siempre me sorprendió.
Hay toda una tendencia en la cual se
deben aplicar técnicas y trucos propios del marketing de toda la vida para
conseguir pareja: da la sensación de que eres un producto escaso. Esto es, que
parezca que mucha gente quiere tenerte. Da la apariencia de no estar siempre
disponible. Da la impresión de que hay que apurarse en “comprarte” para no
perderse la oportunidad. No entregues todo, mantén el misterio. Mantente
interesante.
En fin, toda una gama de trucos y
estrategias que persiguen el fin de captar el interés y la atención de ese
“potencial cliente”, que no es otra cosa que el novio(a) que deseamos tener.
También está la vieja técnica de
ganar por cansancio. Es lo más parecido a una versión de Búsqueda Implacable.
El interesado busca y persigue hasta que el otro cede a sus intenciones. Nunca
me ha gustado esta, pero hay centenares de historias de éxito. No tengo idea de
por qué funciona que alguien que no te gusta (a veces ni un poquito), termina
sembrando su bandera en tu cima gracias a una persistencia que muchas veces
raya en la terquedad.
Yo me he estado preguntando si es
realmente necesaria toda la parafernalia o si lo realmente valioso es conectar
con quien ve en ti exactamente lo que anda buscando. A quien se le acabó el
hielo en medio de la fiesta, no necesita ningún comercial en particular. Sabe
lo que quiere y va a por ello. Solo tenemos que ser el hielo del que quiere
tomarse un Whisky en las rocas.
No digo que sea sencillo a simple
vista, solo me gusta pensar que es posible y que se facilita en la medida de
que te alinees con ese(a) por el cual quieres ser encontrado.
Alguien a quien estoy conociendo aún,
pero que respeto mucho, me dijo como opinión a este planteamiento que les
traigo, que fingir ser lo que no eres para capturar en tu trampa a eso que
crees que quieres, solo traerá un desengaño de la “presa”. Quizás cautives con
tus técnicas de seducción a lo Hitch (película con Will Smith y Eva Mendes),
pero en algún momento se te verán las costuras. Si disimulas tus ganas de
escribir y una vez que lo (la) tienes “mensajeas” histéricamente todo el día,
el otro solo se sentirá estafado: ¿Qué te pasó si tú no eras así?
¿Cuál es el consejo que nadie me está
pidiendo? Persigue tu autenticidad. Luego ten paciencia y el cuero duro para el
rechazo y la indiferencia y finalmente confía en que alguien te va a mirar como
quien ha conseguido la joya del Nilo.
Muchos estamos buscando conectar con
el amor de pareja, así que hay demanda del producto “novio(a)”, porque, como
dice Luis Enrique (de nuevo):
“¿Qué
sería de la vida sin amor?
Si
al tocarte no salieran chispas de electricidad,
si
tu aroma no me pudiera embriagar.
Si
tu oído no escuchara mis canciones,
ni
sintieras emociones que te hicieran suspirar.
Si
dejándome llevar por los prejuicios
No
quisiera ser tu vicio
Para
hacerte alucinar”
No te olvides que tú (si, tú) eres el
sueño más anhelado de alguien que está por ahí imaginando como sería la vida
despertando a tu lado.
Deseo que te consigas con eso de
frente y que una vez que lo veas, no pidas permiso. De eso les hablo en la
próxima =)
Gustavo León
#LaFelicidadEsPortátil
@YoSoyGusiTrainer
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.
jueves, 2 de febrero de 2023
Busco en Ti
Por: Gustavo León
Nos compramos la idea hace mucho
tiempo de la “media naranja”. Cuando Jerry Maguire dijo entre lágrimas “Tú me
completas”, lloramos de emoción e idealizamos la idea de que alguien tenía que
venir a ser una especie de pieza faltante en
nuestro rompecabezas.
Nos pasamos la vida buscando ese otro
que venga a llenar eso que creemos que tenemos vacío. Incluso entre quienes ya
no nos creemos incompletos, persiste un poco la idea en el subconsciente porque
ha sido sembrada muy profundo.
Muy profundo y persistente. Con
patrones familiares, con educación en casa y fuera de ella, con películas, series
y dibujos animados, con publicidad, con música, con novelas románticas y un
largo etcétera.
Ahora que estoy soltero y abierto al
amor de pareja nuevamente, recordaba una hermosa canción de Luis Enrique que me
gustaba mucho en el pasado y que ahora no puedo creérmela en su totalidad. En
alguna parte dice “tu mitad completaría mi vida” y claro, yo voy en la
dirección contraria.
En principio, debo darme yo mismo lo
que estoy buscando en el otro. Estar pleno y satisfecho yo para que pueda
compartir eso con alguien que esté en las mismas condiciones. No estamos
incompletos y aún si así nos sentimos, el otro no nos puede completar. Lo
siento Jerry.
Cuando yo pongo afuera el foco de mi
felicidad, de mi alegría o de sentirme pleno y amado, estoy en aprietos. Hipoteco
todo eso en un escenario que siempre cambia, porque todo es movimiento y el
escenario del que te hablo es la vida. Desde que la gente se muere, pasando
porque cambia hasta llegar a que nosotros mismos cambiamos. Nada es permanente.
De tal modo que no debemos poner las fichas afuera porque nada de eso se va a
quedar fijo “proveyéndonos” de felicidad, alegría y amor.
Les voy a compartir, sin embargo, el
fragmento de la canción “Busco en Ti” con el cual sigo resonando, para cerrar
menos duro y más romántico =)
Busco
en ti ese lugar tan especial
donde
se pueda desvestir
en
cuerpo y alma el verbo amar,
donde
termine mi ansiedad
y
que el beso de tu boca sea la paz
que
te doy, que me das y ante todo lo que
busco
es encontrar sinceridad
… Busco
en ti la verdad
porque
a cambio yo te puedo entregar
mi
honestidad.
Busco
en ti el final a un largo viaje
donde
mi cuerpo y mi equipaje
contigo
encuentren hoy su hogar.
Encontrar
en ti el mismo deseo de dar
Cuando
se ama, ser amado igual …
Gustavo León
#LaFelicidadEsPortátil
@YoSoyGusiTrainer
Nací en Caracas en el año 77 del siglo pasado. Desde niño tuve inclinaciones por escribir y fui un ávido lector de diversos materiales. Soy de profesión Analista de Sistemas y Programador y además de escribir me fascina cantar, conversar y bailar salsaa.






