¡Bienvenidos!

Aquí he colocado algunos de mis escritos y reflexiones. Les invito a dejar sus impresiones y les agradezco enormemente el tiempo que se toman al pasar por aquí.

martes, 21 de septiembre de 2010

Regresa a Mi (17/06/2010)

Regresa a Mi

¿Les suena familiar? ¿Alguna vez lo han pensado u oído? Creo que la gran mayoría de nosotros hemos pensado y pronunciado esa frase. Aquel amor que teníamos se ha ido y la desazón nos carcome y nos invade. Maniobrar nuestras emociones en este escenario es complejo. La impotencia por no poder retener a la que fue nuestra pareja nos llena de dolor y hasta de rabia. Sentirse de manos atadas es frustrante.


Si estamos atentos, esa impotencia puede ser el detonante para la primera gran lección: aprender a aceptar lo que no podemos cambiar o aquello que no está en nuestras manos. Es inútil intentar obligar al otro a quedarse. Se convierte además nuestra insistencia en una molestia para quien desea huir en la dirección contraria. Lo más sano, no por ello más fácil, es dejar reposar todo el evento. Y aunque nos maltratemos la existencia con eso, esto nos ayudará a manejar otros momentos de igual o mayor dolor en los cuales ninguna intervención nuestra será posible o ayudará a mejora la situación.


Y si, quizás se nos quite el apetito. Y si, quizás tengamos algo de insomnio. Si, es probable que lloremos amargamente. Pero todo esto es necesario. Tu ser necesita el duelo por la pérdida de algo que consideraba valioso. Todo ese duelo será en vano si no aprovechamos el momento para preguntarnos en qué fallamos y como podemos hacer para no repetir el error. Cada situación desagradable en nuestras vidas nos proporciona una oportunidad enorme de autoevaluarnos y sacar provechosas conclusiones. Se requiere de humildad y sinceridad. Se requiere mirarse hacia adentro y no culpar a los demás, a la suerte, al destino o a algún cruce de estrellas en el cielo. Se requiere coraje y valentía para asumir nuestra cuota de responsabilidad en lo sucedido.



Hecho esto, el siguiente paso es perdonarse. Si en algo se erró, es necesario mirarse al espejo y decirse: te perdono. Primero porque cargar con la culpa no nos trae ningún beneficio, por el contrario, la culpa nos esclaviza. Segundo porque somos humanos, porque la perfección no existe, porque equivocarse es demasiado fácil. Tercero, porque el perdón te libera, te permite mirar hacia adelante. Si, ya me equivoqué, lo lamento, pero ya no puedo cambiar el pasado. La máquina del tiempo no existe. Asumir nuestros errores, entender que ya pasaron y perdonarse es materia fundamental.

Pasar el duelo, perdonarse. ¿Cuánto tiempo? No lo se, cada quién a su ritmo. No te apures. Quizás recaigas cuando te creías sanado. ¿Cuándo sabes que todo pasó? Cuando puedes ver, oír o saber de aquella persona y ello no te produce la taticardia de otrora. Pero insisto, aprovecha tu mal momento para dilucidar como hacer para no repetir el patrón, para no transitar alguna ruta similar. Es previsible que al hacer esto crecerás como persona. Soy un fiel creyente de que sí podemos cambiar, moldear conductas, ceder en vetustas posiciones. Solo los diez mandamientos fueron escritos en piedra.

Si alguno aún necesita ahogarse un poco en el dolor, le traigo esta canción, sacada del baúl de los recuerdos. Una que casi nadie escuchó. La Interpretó Gloria Estefan. Ya saben que a mi todo me recuerda una canción, así que no se impacienten :-) Lo único que demuestra eso es que casi todo lo que nos pasa, ya le pasó a otro, repito eso. En el caso particular de esta melodía, me parece que la interpretación es por encima del promedio, les recomiendo la busquen






Regresa a Mi


Llevo encerrado en mi alma
el triste recuerdo de una ilusión
Como poder arrancar
este sentimiento de mi corazón


Siento que mi vida ha cambiado
que recuerdo el pasado
añorando el ayer


Pienso en aquellos momentos
que estando contigo contigo
te entregué mi querer


Regresa a mi aunque sea por solo un momento
Regresa a mi ya no puedo vivir sin ti


Quiero guardar tu memoria
en el fondo de mi alma
donde nunca jamás
pueda seguir tus recuerdos
y aquella triste historia
que no tienen final


Dime como voy a explicarle
que ya no te tengo a mi corazón
cuando en las noches te extrañe
y latiendo me pida una explicación


Regresa a mi aunque sea por solo un momento
Regresa a mi ya no puedo vivir sin ti

Gustavo León
gleonvillarroel@gmail.com
@gleonv

Causa Perdida (09/06/2010)

Causa Perdida


Una de las cosas más difíciles desde el punto de vista emocional es "soltar", entendiendo este término como el acto de desligarnos, separarnos o dejar ir un amor, una pareja. Es difícil porque inclusive es duro aún cuando la relación que recién se acaba no tenía ningún destino, objetivo o rumbo. Esto es una enorme paradoja, pero no por eso deja de ocurrir.


De cualquier manera se requiere de una enorme valentía y de una casi inquebrantable fuerza de voluntad. Muchas veces no importa si sufrimos alguna fuerte afrenta, si nos hirieron profundamente o si la ruptura ha sido traumática, igual duele. Supongo que alguna vez nos ha pasado a todos nosotros. Desde mi punto de vista, el gran misterio a develar es por que, a pesar de lo que he expuesto, resolver la disolución de la relación resulta tan cuesta arriba.


Pues bien, se requiere de cierta "estatura" emocional para entenderlo, aceptarlo y asumirlo. Lo que por cierto no exime de sentir lo que se siente, pero al menos al tenerlo claro, se garantiza que el tránsito por ese túnel sea un poco más corto o más iluminado. Muchas cosas pueden estar pasando, pero yo considero que existen tres lugares comunes en estas situaciones:


1.- Miedo: miedo a no conseguir otra pareja. Miedo a volver a empezar. Miedo a volver a fracasar si las dos premisas anteriores son solventadas. Miedo a la "soledad" (si, entre comillas). Miedo a salir de la zona de confort donde creemos que estamos. Miedo a ser herido nuevamente. Miedo de no haber entendido la lección implícita en la situación que acaba de pasar y un largo etcétera. La clave aquí es mirarse al espejo, ver en nuestro interior y preguntarnos con toda franqueza: ¿MIEDO A QUÉ? Cuando logremos dar con el objeto de nuestro temor, debemos ser lo suficientemente astutos como para convencernos de que no hay nada que temer. Casi todo tiene solución en esta vida, créanme.


2.- Orgullo, prepotencia, machismo, egoísmo: nos cuesta pensar que eso que fue "nuestro" ahora sea de otro(a). No podemos entender como aquella persona que profesaba todo ese amor, ya no nos quiera. Creemos que solo será feliz con nosotros. No queremos que la(o) toque otro(a). Sabemos que no funcionará con esta pareja, hemos probado mil fórmulas, pero no, el egoísmo nos nubla el entendimiento. Confundimos eso con rastros de amor y creemos que aún existe una pequeña oportunidad. Si logramos identificar esto y llamarlo por su nombre, lograremos un enorme paso. Decirnos a nosotros mismos: esto no es que la(o) quieres, sino que no concibes la idea de verla(o) con otro(a), es lo indicado. Y por supuesto, mucha fuerza de voluntad para quedarse callado(a) y quieto(a). Si hablamos y/o actuamos nos confundimos nosotros y a la pareja. Si logramos que vuelva el objeto de nuestro capricho, nos volveremos a dar cuenta que eso no era lo que queríamos, y repetiremos el ciclo. Saber esto por cierto, no exime, repito, de sentir esas ambigüedades.

3.- Terquedad, esperanza, perseverancia, optimismo, ceguera: producto de que las dos primeras cosas no han sido correctamente identificadas. A veces es mejor agotar hasta la última gota de combustible a fin de darnos cuenta de que no tiene sentido. Yo no lo veo como una pérdida de tiempo, a veces es necesario. El problema es que conozco a algunos(as) con un exceso de esperanza que rayan en la obsesión o se pasan dos pueblos en esa dirección. ¿Cómo saber cuándo basta? Lamento informarles que no tengo el "tiempómetro" para medir eso. Pero si tienes cuatro años tratando y no has avanzado nada, creo que es hora de soltar. De cualquier manera, solo lo sabe uno. Es cuestión de sincerarse y de querer probar alguna cosa distinta. Si te sientes en Fun Race y no sabes ni manejar, es que estás atascado emocionalmente y necesitas activar la doble tracción. Sacúdete eso todo lo que puedas y traza un nuevo camino, en una nueva dirección.


A pesar de que no me gusta pensarlo, decirlo ni sentirlo, el amor acaba algunas veces. Y lo han escrito centenares de personas antes que yo:


"Porque somos como ríos, cada instante nueva el agua, el amor acaba. Porque el corazón de darse, llega un día que se parte, el amor acaba. Porque se vuelven cadenas lo que fueron cintas blancas, el amor acaba (...) Porque el tiempo tiene grietas, porque grietas tiene el alma, porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa: el amor acaba" (El Amor Acaba, interpretada por José José)


"Cuando se acaba el amor, se va la vida con él y queda un amargo sabor y un frío extraño en la piel. Cuando se acaba el amor se acaba el agua y la sal, el agua se hace vapor y el corazón de cristal" (Cuando se Acaba el Amor, interpretada por José Luís Rodríguez)


"Cuando falla el amor, aquel precioso amor que juramos eterno; cuando intentas seguir y luchas por sentir eso que ya no sientes. Promesas, escritas con el alma, que pusieron al mundo a girar hoy no sirven de nada. Promesas, que fueron muy de veras no son más que quimeras cuando falla el amor" (Promesas, interpretada por José José)


"Porque es pura fantasía nuestro amor, ilusiones que se forjan con el tiempo; porque es tanta la distancia entre los dos, que es difícil que podamos entendernos" (He Renunciado a Ti, interpretada por José José)


Como ven, ya le ha ocurrido a otros. Así que si se te ha muerto el amor alguna vez, no es como para sentirme una horrible persona. Si a tu pareja se le despareció, aún si fue de improvisto, no es necesario desmembrarlo(a), mandarlo(a) a otra dimensión, volverlo(a) polvo cósmico o intentar desgraciarlo(a) con alguna "rarúfica" maldición gitana. Simplemente hay que aceptarlo como algo natural, doloroso pero natural. No es la primera vez que pasa, no eres susceptible de un récord Guinnes por ello. No será la última vez. Las parejas "exitosas" (si es que puede alguien acuñar ese término junto a la palabra pareja) han sufrido muchas de ellas altibajos en su amor. Pregúntenles que han hecho. Muchas veces lograron conectarse con lo bueno de su pareja, algunas veces tienen muchas cosas en común, afinidad y el balance es positivo como para abandonar el barco. Algunos otros se quedan por costumbre, por los hijos, por los bienes materiales, ¿quién sabe? Los que han logrado sortear estos vaivenes son verdaderos colosos con algo de suerte. Han luchado, han creído y les ha resultado bien. Y por ello se vuelve tan difícil saber cuando hay que dejar de remar.


Para quienes lleguen a esta conclusión y tengan el coraje de hacerlo, les dejo esta melodía. La interpretó Emmanuel hace ya algunos años y como ya saben, el señor de la rockola que vive en mi cabeza no tiene descanso y siempre "pincha" algún tema que me recuerda que ya todo le pasó a alguien más primero que a mi. Ahí les va:



Causa Perdida

Te quiero y te he querido por siempre
pero parece que tu amor llegó a su fin
Se que tu no lo sabes e intentas, e inventas
tantas razones, culpas, llantos y argumentos
pero lo cierto es que mi amor no estás aquí


Causa perdida
no quieres malgastar en mi tu vida
tu lo tienes que saber
Causa perdida
no importa cuanto trates de evitarlo
yo se que estoy acorralado por tu adiós


Yo se que al aceptarlo me privo
de arrebatarle al tiempo un poco más de ti
pero lo que sucede es que prefiero marcharme
antes que el odio te seduzca y se haga tarde
porque prefiero decir adiós, me toca a mi


Gustavo León
gleonvillarroel@gmail.com
@gleonv

Cómo quisiera decirte … (10/03/2010)

Cómo quisiera decirte …

Tiempo que tenía sin poder escribir nada. Admito que es por pereza y falta de orden. Una buena amiga me decía que cuando vienen las ideas hay que intentar escribirlas lo más rápido posible, y es cierto. Cientos de temas rondan siempre en mi cabeza y tengo mejores momentos que otros, pero siempre se me pasa el instante de la emoción. Hoy es diferente. Se me acaba de ocurrir! No es de política ni de temas serios, hoy me ocupa otra cosa.
Recientemente, una amiga que recién conozco y que me cae muy bien, escribió una nota aquí en Facebook acerca de lo enrolladas que son las mujeres y de los amores no correspondidos. Emití mi opinión defendiendo que el amor correspondido es lo mejor que hay y que ni hombres ni mujeres deberíamos estar persiguiendo al sexo opuesto en busca de atención. Pasa muy a menudo, pero concluí diciendo que los mejores detalles deben ser guardados para quien realmente los valorará y en consecuencia se hará merecedor de ellos. Durante el cortejo, una vez que ya ha ocurrido el flechazo inicial, es el momento de empezar a destacarse con detalles cuyo objetivo final será enamorar a la pareja que se pretende. Si eso empieza a ocurrir antes de ese flechazo inicial que indico, se corre el riesgo de entregar a quién no está interesado en nosotros algunas de nuestras mejores ideas para hechizar.
De cualquier manera, ya saben que este mundo no hay verdades absolutas y cada quien vive el amor o el enamoramiento como mejor le parezca, creo que pocas cosas son tan libres como eso. Pero, esta misma semana venía escuchando musiquita y escuché una letra que me hizo decir: A eso me refiero!  Me hizo recordar lo rico que es ese momento de los primeros días cuando dos personas que se gustan empiezan a salir. El inicio de la canción es lo que titula mi nota, y se las quería regalar, por si algunos de ustedes anda en esa onda:

Pensándolo bien puede ser q tu y yo
tengamos un chance, una oportunidad
de poder dialogar y conocernos mejor

Pensándolo bien tal vez tu y yo
pudiéramos hacer un aparte para poderte decir
lo que te quiero decir

Como quisiera decirte que me gusta de la forma en que me miras,
que si me invitas voy contigo a donde digas
si me gusta me quedo, te juro q no es un juego

Como quisiera decirte que tus ojos y tu cuerpo me fascinan,
q de pensarte mis sentidos alucinan
en cuestión de un momento como si fuera en un cuento ahí estamos tu y yo…

Linda verdad? Después le sube el tono a la canción, así que mejor lo dejamos hasta esta parte. ¿Notan como dice “me gusta de la forma en que me miras”? No existe esto cuando el gusto no es recíproco, que es lo que vengo defendiendo desde hace rato.  Mis amigos casados, en noviazgo o en cualquier forma de relación formal, ¿recuerdan las “maripositas” en el estómago? Su misión es hacer un esfuerzo por provocar algo similar. Recuerden los halagos de esos días y díganlos de nuevo! Ante la imposibilidad de repetir esos primeros tiempos con exactitud, pueden intentar reavivar la relación recordando lo que se sentía: la incertidumbre, la ansiedad, las ganas de verse. Ya consiguieron a la chica o al chico, pasaron la prueba. Ahora recuerden lo mucho que querían tenerlo(a) para sí y compórtense en consecuencia, de vez en cuando, será rico que sorprendan y sean sorprendidos.
Siempre he dicho que las canciones realmente bonitas para estos momentos iniciales no abundan. Igual aquellas que hablan del buen momento de una pareja constituida son casi inexistentes. Me encanta tropezármelas y las disfruto mucho. Para mis amigos en pareja, quedo en deuda con respecto a las que conozco sobre esto, de las cuales hay muy bonitas.
Bien, para cerrar con broche de oro este momento de extrema cursilería de mi parte, les voy a regalar otra canción, la que para mí es la más hermosa para estos instantes de enamoramiento inicial. Ya la usé, así que está inhabilitada para el futuro, pero cualquiera de ustedes me la puede “robar” si ya han avanzado en su cortejo y desean decirle a esa persona especial qué quieren realmente. Elijan el momento correcto, estas palabras dichas a destiempo puede ocasionar una huída a toda velocidad de parte del cortejado.

Busco en Ti

Busco en ti ese lugar tan especial
Donde se pueda desvestir en cuerpo y alma el verbo amar
Donde termine mi ansiedad
Y que el beso de tu boca se haga paz
Que te doy, que me das
Ante todo lo que busco es encontrar sinceridad

Busco en ti mi principio y mi final
Tus pasos para caminar, vivir la vida sin correr
Y cuando todo sea gris encontrarte y definir mi realidad
Busco en ti la verdad
Porque a cambio yo te puedo entregar mi honestidad
Busco en ti el final a un largo viaje
Donde mi cuerpo y mi equipaje contigo encuentren hoy su hogar
Encontrar en ti el mismo deseo de dar
Cuando se ama ser amado igual
Veo en ti el amor sin medida
Tu mitad completaría mi vida
Porque hablamos el mismo lenguaje al amar
Y es que busco en ti felicidad!

P.D. Quien me diga los intérpretes de estos temas se gana una copia del CD :-D Solo los primeros dos lugares

Gustavo León
gleonvillarroel@gmail.com
@gleonv

Un Gran Poder Acarrea una Gran Responsabilidad (01/07/2009)

Un Gran Poder Acarrea una Gran Responsabilidad


Los más cinéfilos ya deben saber que la frase no es mía. En la versión cinematográfica más reciente del Hombre Araña, protagonizada por Tobey Maguire hay una escena que describe un acontecimiento que en lo adelante marcará de manera determinante y dolorosa a este famoso héroe.


El joven estudiante Peter Parker recién acaba de descubrir sus extrañas y poderosas habilidades. Estando en un lugar de la ciudad es testigo de un robo. La víctima pide ayuda a gritos y Peter, ya a conciencia de sus poderes, deja huir impávido al delincuente.


Es este mismo delincuente el que minutos después asesina a su tío tratando de quitarle su vehículo para seguir con su huída. La culpa de Parker es inmensa al sentirse que estuvo en sus manos torcer un poco el destino.


En nuestra cotidianidad tenemos a diario situaciones similares: tenemos subalternos mediocres que evitamos sancionar por miedo, por fastidio o porque no queremos aumentar la lista de nuestros enemigos. Tenemos aquel vecino que saca a su perro a realizar sus necesidades en nuestro estacionamiento o que no le recrimina que orine siempre en la misma esquina dentro del edificio. Tenemos compañeros de trabajo que no realizan su trabajo de manera correcta, que nos cargan de las obligaciones que les corresponden a ellos o que nos hacen pagar por sus errores y somos incapaces de enfrentarlos. Tenemos jefes abusivos, traicioneros, desleales, incompetentes y no podemos denunciarlos ante quienes pueden hacer algo al respecto. Tenemos gobernantes que nos abusan, maltratan, vejan y engañan y somos incapaces de articularnos como pueblo para salir de ellos.


El gran problema es que muchos de nosotros no sentimos que tenemos ese "poder" para cambiar las cosas. No hemos entendido que tenemos una enorme capacidad y posibilidad para reestablecer el orden de las cosas y las situaciones. Evitemos hacer como El Hombre Araña, no miremos hacia otro lado cuando el deber nos llama. Unámonos y creamos en nuestra capacidad de mejorar las cosas. Participemos en las juntas de condominios, sindicatos laborales, consejos comunales y demás formas de organización a fin de hacer sentir nuestra voz y permitir que las cosas empiecen a fluir. Y más importante aún, si ostentas un cargo o una posición social que te permite por tus propios pies torcer las cosas para bien, te pido encarecidamente que cumplas con tu obligación moral y no le heredes el problema a los demás.


Gustavo León
gleonvillarroel@gmail.com
@gleonv

Cuando se es lo que se critica (01/2009)

Cuando se es lo que se critica

Quizás sea parte de la condición humana. Quizás es más viejo de lo que yo creo. Quizás tiene que ver con la degeneración de la sociedad. Pero es definitivo: lo que más me cuesta conseguir en este mundo es coherencia.

El ser humano en su mayoría tiene poca consistencia. Dependiendo del lado de la acera en el que se encuentre, puede cambiar de piel sin sonrojarse. Me vienen a la memoria numerosos recuerdos que fortalecen esta tesis, la mayoría de ellos personales.

Recuerdo llegar a casa de esta persona. Tuve que quitarme los zapatos. Tenían alfombra en casa y la pulcritud era la norma. A los pocos días, va en mi carro rumbo a la playa ¡y ocurre una emergencia! Su linda y pequeña hija, tuvo un llamado de la naturaleza y al no tener edad para controlarlos, depositó en su pañal lo que ya no necesitaba su cuerpo. La persona me pide apenada permiso para hacer el cambio por demás obligatorio en estas lides, a lo cual accedo de inmediato. Una vez hecho el cambio, por nanosegundos pude evitar que esta persona desechara el pañal usado a través de la ventana de mi vehículo en marcha. Aún boquiabierto, le indico que desde mi carro no se echa basura a la calle, sin importar lo desagradable del olor de ésta. Tengo montones de bolsas para este y cualquier otro caso similar o peor.  ¿Cómo llamamos a esto? ¿Cómo puedes tener tan altos estándares de limpieza en casa y ser capaz de echar basura a la calle? De donde vengo se llama incoherencia.

Es lo mismo que observo a diario en el sanitario de mi lugar de trabajo. Siempre me pregunto si estos usuarios son así en los sanitarios de sus casas. ¿Sólo por ser uno público no se merece tu respeto y cuidado? Inconsistencia lo llamo yo.

Imaginemos esto: La República de Tucusiapón del Sur acaba de cerrar el mes de diciembre con algo más de 500 muertes violentas. No hay ninguna declaración oficial al respecto. De hecho, hay prohibición de revelar estas cifras. No hay palabras de condolencia. No hay planes para evitarlo. No hay una sola declaración en televisión, prensa escrita, radio, correo electrónico. Nada. A los pocos días se desata un conflicto internacional a miles de kilómetros de Tucusiapón entre dos naciones. La dirigencia política en el poder simpatiza con un bando y con el otro definitivamente no. El bando con el que se siente la afinidad es el que lleva la peor parte y los decesos se acercan al fatídico número de 500. ¿Adivinen que? Se expulsa al embajador del bando no afín, el presidente de Tucusiapón emite miles de declaraciones de repudio, pregunta con estupor: "¿Y si fuera tu hijo? ¿Y si fuera tu padre, tu madre?", el Congreso Legislativo se pronuncia, se realizan reuniones en Mezquitas avaladas por el Ministerio de Interior y Justicia, se realizan marchas hacia la embajada del bando contrario en repudio de los hechos, se pintan consignas en los comercios donde se sabe operan personas de esta nacionalidad ahora cuestionada. ¿Cómo no se te cae la cara cuando emprendes esta cruzada del lamento por unos decesos humanos a kilómetros de distancia y que no tienen ningún parentesco contigo mientras te quedas mudo e impávido ante la muerte de tus propios compatriotas? ¿Adivinen que? Los 500 de diciembre son apenas un promedio. TODOS LOS MESES OCURRE ALGO SIMILAR EN TUCUSIAPÓN DEL SUR. En mi pueblo lo llaman Incoherencia.

Es peor cuando quien critica una postura no se da cuenta que la asume sin estupor. Criticas la corrupción de quienes ocupan altos cargos en el gobierno de turno, pero si cometes una infracción o te remolcan el carro, buscas sin chistar la manera de evitar las unidades tributarias de la multa. Siempre es más barato pagarle al fiscal de tránsito. O te "coleas" en la cola del banco, en la del cine o en la del concierto. O usas el material de tu oficina para el trabajo de la universidad. O si tienes algo de poder en tu lugar de trabajo, atropellas a tus subalternos, te saltas controles, procedimientos, normas y hasta elegancia comportándote peor que quienes has criticado por el ejercicio aplastante e irrespetuoso de sus cargos públicos. Cuando mantienes al amigo en su cargo a sabiendas de que no sirve para ello y en perfecto conocimiento de los problemas que ocasiona a tu grupo de trabajo. Cuando hablas con el profesor o jurado por una oportunidad para tu hijo o sobrino, en lugar de usar esta reprobación como lección para el díscolo muchacho. Cuando a pesar de que tu familiar no calza los requerimientos físicos para aspirar a un puesto de trabajo especial en la sociedad, te empeñas en usar tus influencias para que sea aceptado aún cuando quién lo examina advierte que en un par de años será un incapacitado laboral y en consecuencia una carga para la organización que lo contrate. Cuando criticas la opulencia, el dinero, el consumismo y en cuanto tienes la primera oportunidad disfrutas de las mieles y dulzuras que proporciona el dinero que ahora estás obteniendo de manera irregular. No chistas en emitir juicios de la relación amorosa de tu amiga, tu hermana, tu vecina y eres incapaz de recordar que has sido infiel, que has dudado hasta de la paternidad de algún hijo que has llevado en tu vientre, que has estado por años con alguien a quien no consideras tu compañero de vida, que estás con un marido abusivo y dominante.

En estos casos adoraría tener la capacidad de Jesucristo de saber los pecados de otros. Recuerdo el episodio bíblico cuando un grupo de hombres intentaba apedrear a una prostituta y el Salvador empezó a escribir en la arena los errores cometidos por los portadores de rocas. Fue sorprendente y contundente. Sería muy útil para alguno de los casos que describí, podríamos preguntarles a estos caraduras: "¿No recuerdas cuando estuviste en aquella situación en particular muy parecida por cierto a esta que estás condenando?"

Para cerrar, recuerdo una frase que me dijo un compañero de trabajo, al cual recuerdo especialmente por su capacidad para llevarme a tierra cuando yo andaba en mi nube particular. Este personaje es completamente gris y pragmático en cuanto a su visión de la vida, curtido por el tipo de trabajo que ejecuta. Yo aún tengo cierta fe en las personas, en las instituciones, en la capacidad de cambio, en un mundo mejor. Cuando la pierda definitivamente, perderé todo. Por eso la mantengo. Pero siempre fue aleccionador oír a este personaje porque me dejaba enseñanzas y me traía a la realidad, a la dura realidad. Un día hablando de los abusos del poder de quienes ostentan cargos importantes, me dijo: "Dale poder a un hombre y lo conocerás". La frase no es de él, pero es increíblemente cierta. Al ocupar cargos de poder, a algunos de los seres humanos definitivamente se les ve la esencia, su verdadera esencia y son proclives a ser lo más incoherente de este mundo, irrespetando hasta sus propios principios morales, cegados por el éxtasis de mandar.

Gustavo León
gleonvillarroel@gmail.com
@gleonv